CELEBRACIONES

    Las fiestas del Corpus Christi es la festividad principal de Fuentes. Datan de tiempos del Emperador Carlos I, constituyéndose definitivamente en mayo de 1733 y reorganizándose de nuevo en 1920. 

    Comienzan el martes anterior al jueves del Corpus con el tradicional Día del Tambor. Pequeños y mayores se dan cita en Mafla (lugar a las afueras del pueblo) para esperar la llegada del Tambor, una vez que llega éste, después de tomar una copita de aguardiente y perrunilla, todos suben con el  hasta el pueblo danzando al son de su música durante todo el recorrido.

    El día del Corpus Christi y el día de la Octava que es el domingo siguiente a éste, sale en procesión el Paso Sacramental junto con otras Cofradías, sin olvidar los típicos Danzantes, que con tamboril y flauta acompañan al Santísimo. 

    En la procesión concurren multitud de imágenes siendo la primera la Patrona de Fuentes de León, Ntra. Sra. de los Ángeles,  seguida del Patrón de la localidad, San Onofre. A continuación le siguen por este orden San Luis Gonzaga, San Antonio de Padua, San Isidro, San José, Santa Ana, la Virgen de Fátima, La Virgen de la Capillita, la Inmaculada, la Virgen del Carmen, la Virgen del Buen Suceso, la Virgen del Rosario, la Inmaculada de los Caballeros, el Niño Jesús del Remedio, el Corazón de Jesús hasta llegar a la Cruz de la Hermandad de la Vera Cruz y seguidamente en último lugar sale el Santísimo.

     Los Danzantes durante la procesión danzan desde la Patrona hasta llegar a la Cruz. No danzan ante el Santísimo puesto que ya lo han hecho antes de la procesión al finalizar la Eucaristía y posteriormente vuelven a danzar al finalizar la procesión en el altar mayor de la parroquia. Interpretan dos danzas “La Vieja” y “La Nueva”. La Vieja es una danza castellana antigua procedente, se cree, del reino de León, tal vez traída por los frailes que se instalaron en el convento cercano a la población o en los conventos vecinos.

    La danza Nueva, posiblemente proceda de países de América.

    Los Danzantes lo componen un grupo de siete personas varones, divididos en tres parejas y un manigero o guión y ataviados con un traje típico de la Edad Media. Portando castañuelas en las manos, cascabeles en los tobillos y un clavel en la boca cuya función es incierta, tal vez sea para que no se les reseque la boca mientras danzan o quizás actúe como alucinógeno que les permita estar mucho tiempo danzando.

 

    Se celebran el último fin de semana de junio, en las inmediaciones de la ermita del Santo. Hay grupo de música y barras al aire libre (cantinas).

 

    Con gran ambiente festivo debido a la masiva afluencia de emigrantes que llegan a la población por estas fechas.

      Otro acontecimiento que se celebra este día son los tradicionales encierros de vaquillas a lo largo de un recorrido preparado para tal fin próximo a la plaza de toros, concluyendo con la entrada y encierro de todas en ésta (por la tarde vuelven a salir en la plaza de toros para todos los toreros aficionados que lo deseen). Una vez finalizado el encierro se viene celebrando últimamente una especie de “fiesta del agua” que desde hace unos años va tomando fuerza, en la que participan todas las personas que lo deseen echándose agua unos a otros, con mangueras, vasos, cubos, ... cualquier objeto en el que se pueda contener el agua sirve.

 

    Varios grupos de murgas, comparsas, chirigotas y un sinfín de disfraces llenan esos días de colores las calles de la población. Se celebran concursos de disfraces y canciones.

 

    Representación viviente de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Acontecimiento destacable en el sur de Extremadura.