El eje principal de la economía
lo constituyen la agricultura y la ganadería de la que dependen gran parte de
los sectores secundario y terciario. La propiedad de la tierra está muy
repartida, por lo que predomina principalmente el minifundio.
Hay grandes extensiones
pobladas de encinas, conocidas como dehesas, donde el animal autóctono por
excelencia, el cerdo ibérico, se alimenta de su fruto, la bellota; de ahí su
mayor calidad y sabor. El resto de la cabaña ganadera la componen otras
especies como el ovino, vacuno y caprino.
El olivar también ocupa gran
parte del término, existiendo una cooperativa olivarera donde se transforma el
producto del olivo.
El producto del cerdo de esta localidad, donde existen varias empresas dedicadas a su elaboración, es muy apreciado y reconocido a nivel nacional. También son muy típicas las matanzas del cerdo en la mayoría de las familias para el consumo propio.